El objetivo principal que refrenda Kaldarte es el planteamiento de una historia real y viva, una idea dotada de objetivos concretos e ideas variables que se tratan alcanzar año tras año. Entre los objetivos vertebrales, destaca una proposición de espacio público como lugar para la presentación de una serie de obtetos o acciones artísticas significantes que entren en relación directa con el espectador, toda vez que tal relación, todos los aspectos contextuales que se integran en la comprensión de la sociedad y un espacio para lo cual se va a generar el modelo artístico. Otro de los objetivos, es una participación ciudadana, pretendiendo que el diálogo con el pueblo sea total, ya que durante seis días el productor se sumerge en un cotidiano diferente a su particular y debe completar una función pedagójica desde lo límite, hecho que se produce de un modo natural e inmediato, en el taller, en la calle.
Este grado de expansión social, es aliciente suficiente para muchos de los participantes, pero no olvidemos que como el arte sale de su contexto se enfrenta a otro que compila al resto de situaciones de la vida, las reacciones no tienen por que ser caritativas o gratificantes, como suele ocurrir en el seno de un sistema artístico, donde la ausencia de crítica y la validez se transforma en absolutismo. Será objetivo, situar al artista entre el rechazamiento total sin crítica premeditada, o bien ante un beneplácito directo del espectador da pie, sin que existan intermediarios que contaminen la relación arte-pueblo. La colaboración entre los artistas es otro particular de Kaldarte; se podría decir que ninguno produce su objeto solo. Es decir, que en cierta forma de hacer, una mejor forma de resolver, de presentar de montar, transportar si es el caso. El objetivo es, por tanto, que esta forma activa de relación entre los artistas, donde se ponen de manifiesto aspectos técnicos y conceptuales, perviva. En este contexto y de hecho significativo, están integrándose elementos teóricos que acercan conocimientos culturales para el análisis, una comprensión y una percepción de la realidad contemporánea y del derritorio sobre lo que nos movemos. La especificidad de Kaldarte, se convierte en una especie de observatorio de la ciudad, que añadido al laboratorio de intervención urbana, permite concebir la existencia de una línea de investigación y continuidad a lo largo de estos años. El objetivo es practicar, desde una coherencia metodológica, estudios de caso, en los que se analicen problemáticas y soluciones allegadas por los artistas, durante tienes estadios de concepción del producto.
Otro de los logros que podemos entender en el proyecto, es el grado sostenible de los aspectos ambientales en las propuestas de intervención. La regeneración de los espacios urbanos es uno de los objetivos primordiales de Kaldarte, permitiendo que cada año se opere de una forma diferente sobre los mismos espacios, bien se es una condición exigida por el artista o no. Para tal efecto, se valora atentamente el tipo de materiales que se porponen en la realización de los proyectos, evitando que sean contaminantes o dañinos con el medio ambiente y por tanto con la ciudadanía.